viernes, 4 de marzo de 2016

El Cura Borracho



Padre Pepe era el cura de un pequeño pueblo cerca del mar, muy conocido por las vacaciones de verano.

Allí todo el mundo lo conocia, y no solo por la importancía social de su trabajo, sino tambíen porque le gustaba mucho beber. Especìalmente vino tinto, cervezas y tal vez algún licor. Él mismo decìa que el cura es el único trabajo que te permite beber en las horas de servicìo.

Es cierto que es Padre Pepe ayudaba mucho a los jovenes del barrio. No era un pueblo con muchos problemas de criminalidad, pero la ausencía de diversión dirigia a algunos de ellos quizas mas aburrido, a mostrar interés por actividades poco saludables.

Padre Pepe gustaba mucho a los chicos, para los pequeños era el entrenador del equipo de fútbol, y de la niñas de volley. Tipicos ejemplos del espiritu olímpico, dónde lo importante es participar, y ganar sólo una rara opción. Don Pepe tenía siempre una buena palabra para todos y nadíe nunca lo escuchó hablar mal de nadie ó juzgar a lo demas.

El cura poseía cierto nivel cultural y amaba mucho el arte. En casa tenía el “Cristo de San Juan de la Cruz” de Dalí, y Authum Rhythm (number 30) de Pollock. Obviamente, reproducción de la copistería del pueblo. Tambíen le gutaba mucho la música, y sobre todo grupos de rock como Nirvana, Clash y Red Hot Chili Pepper; pero no desdeñaba/descartaba tampoco el hip hop americano de los años noventa.

Es cierto que era un hombre exuberante y un poco raro. Muchos chicos acudían a el para las confesiones, no porque fuesen muy religiosos, sino para escuchar sus consejos, como se hace con un amigo, y el los ayudaba a superar las grandes y pequeñas dificultades de la vida. Cada confesión acababa siempre de la misma manera: “Si no es mucho pedir, al menos reza un Ave María.

Muchas veces pedian a Padre Pepe consejo sentimental. No porque el tuviese mucha experiencia, sino porque de manera indirecta podría dar envidia al mas grande playboy del mundo. Y enseñaba a todos los chicos, lo que el llamaba “la regla del amigo”.

Nunca un hombre tiene que ser demasiado amigo de una mujer, está bien hablar con ella, ayudarla, peró sin convertirse en su “pared del llanto”, si no nunca pasará algo con ella. Si una mujer ve un hombre como amigo, nunca estará predispuesta a algo mas que a una amistad, por miedo de arañar esa “bonita relación”. Esto es, ser protector pero nunca su mejor amigo.

Padre Pepe juntó muchas parejas, con bodas, claro. Peró tambien como novios, con su ayudas y consejos.

Tambíen sus homilias eran inolvidables. Muchos afirmaban que el bebía muchos antes de la misa del domíngo, ó que a lo mejor bebía para esplicarse mejor y no acabar metiendo la pata.

En una homilía dijo que la Virgen era una niña de quince años, sin marido ni novio, y que se quedó embarazada. Los tiempos eran, son y seran y la gente habla mucho, y segun su versión, el pobre José se encontró obligado a casarse con esta niña mucho mas joven que el. Otra vez, intentando de explicar la razón del porqué no todos los ruegos se convierten en verdad, dijo que Jesus no es un distribuidor de coca cola, y quen por consiguiente no es suficiente meter una moneda, para conseguir una lata, o un deseo.

De verdad nadie sabe si el bebía demasiado ante de la misa, lo que es cierto es que la iglesia estaba llena de gente, como nunca antes y el Padre Pepe parecía mas un animador que un cura. Todo el mundo recuerda estas misas/homilías tan divertidas, pero de verdad Don Pepe sabia ser tambien muy punzante, expecialmente contra las habladurías gratuitas, y los chismes.

Seguiendo en tema de chismes; desde mucho tiempo, en el pueblo existía una voz que decía que Padre Pepe habría dejado embarazada una chica de veinte años. Al principio nadie tomó en serío esta voz, pero con el tiempo, mucha gente empezó a creerlo.

La chica en cuestión, no era una gran fiel de la iglesia, y de mucho tiempo no tenia un novio. Su familla es una de la mas conocida, su padre es un abogado y fue para algunos años el alcalde del pueblo, mientras su madre trabajava en casa criando los hijos. Nadie sabe quién empenzo a hablar de esto, se dice que fue un muchacho enamorado de la chica, quien que fue ella misma, que todavia ni niegava ni confirmava.

Esta voz, en el pueblo era siempre más fuerte, y alguna viejas consejarono a la familla de la chica de pedir cita con el obispo, para hablar del tema. Don Pepe ententó de encontrar la muchacha, pero su familla no lo permitió, y al siguiente domingo, con la iglesia llena de gente, nadie olvidó el sermón:

“Sin quererlo, me encuentro obligado a hablar, aqui delante a todos, de un tema persónal. Como todo el mundo sabe, un chisme tocó mi persona, y hasta que sea una conversacón entre gente aburida, la cosa no me importa mucho, pero por cierto, esta cuestión se engordó, hasta llegar a ser muy seria y infamante.
No quiero acusar a nadie, ni defenderme porque lo haré a su tiempo. No puedo olvidarme de mi posición religiosa y lavoral, entonces os pondré en guardia.

No judicar y no será adjudicado

Os recordais estas palabras? No las dijo un cura de un pueblito, estas palabras la dijo Nuestro Señor
Es siempre muy fácial dar un judicío cuando se escucha la gente hablar, cuando no se conozce bien el tema, olvidandose que destras estas charlas hay personas.

Que no parais delante la aparencia. Que buscais siempre la verdad, que la majoria de las veces esta escondida, pero que tarde o temprando saldrá. Y a lo mismo, que no costruien castillo bajo la mentiras. Tienen los minudos contados, porqué cuando cairá la mentiras, cairá tambien el vuestro castillo, chocando a vosotros, y marcando vos como unos mentirosos. La verdad, por cuanto cuestas, es la sola solución. Todos se equivocan, nadie es perfecto, entonces que admitemos nuestros errores, y luego coreigimolos, para madurar, si no será solo tiempo perdido.

Nuestro Señor nos donó la inteligncia, y ademas la libre arbitrariedad. En todo nos podemos eligir. Pero la libertad reclama maturadez. Porque si lo que eligimos no es corecto, tendremos que pagar las consecuencias, con los demas, y mas de todos con nuestra cociencía. Eligeis, y si vos equivocais, aprendeis de vuestro error, hasta no cometirlo más en futuro. Y ademas no escondeis, detras una religión ó un Díos, que es solo la voz de vuestros errores. Que no marcaís lo demás como pecador, porqué no son como vosotros quereis. No es Diós que lo pide, es la vuestra verguenza, y el Señor es capaz de hablar, sin vuestra ayuda, lo hico para siglos sin hecharvos de menos. Aceptais que los demas pueden tener otras ideas, o otra vida, y si quiereis ayudarlos, hablais, como consejos. Nadie puede impedir que un otra persona se equivoque. la libre arbitrariedad vale tanto para vosotros, que para lo demas. Porque si hay siempre alguien que nos ayuda, nunca aprendermos. Esto es el amor, sin liberta el amor no existe.

Todo lo bien, y el amor que vos donair, volverá atras de la misma medida. Quizas con otra persona, quizas con otro tema, pero volverá. Que os lo recordais.

Quizas, alguien hoy se he dado cuenta que pués que el borracho, no es este cura, si no alguíen que he perdido su camino. Esta es una oportunidad, para coregirlo.”

Despues este sarmón la gente salió de la Iglesia, con una rara sensación. Alguien entendió perfectamente las parabras de Don Pepe, otros aprovecharon de la dureza de su sarmón para atacarlo más a las autoridad eclesiásticas.

Despúes algun més, el Obismo, no encontró ninguna prueva sobre la paternidad del cura, pero lo envió en un monasterio oficialmente para reflejar, la verdad era que queria que los chismes se callaron. Despúes un años Padre Pepe fue enviado en un pueblo de montaña, que lo acogó como su nuevo cura. Algunos mes ante, nació Téresa, y fue claro que el padre era un hombre de 45 años, que tenía una relación secreta con la chica, sin que ni su mujer, ni su hija sabian nada. Porqué la Madre de Teresa era la mejor amiga, de la hija de su padre.

Desde “Leyendas Urbanas”.

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